Sexualidad positiva y amor propio: Por qué el placer comienza contigo

Antes de poder compartir el placer con otra persona, debemos sentirnos bien con nosotros mismos. Y ahí es donde el amor propio se encuentra con la sexualidad positiva. La conexión entre ambos es poderosa, y va mucho más allá de los baños de burbujas y las afirmaciones (aunque estas también son geniales).

Aquí te explicamos por qué amarte a ti misma es la base de una sexualidad empoderada y alegre, y cómo empezar a sintonizar con lo que necesitas.


¿Qué es realmente el amor propio?

El amor propio no se trata solo de confianza, se trata de respetarte, conocerte y aceptarte. Cuando se trata de sexo y placer, eso significa:

  • Escuchar a tu cuerpo

  • Conocer tus límites

  • Abrazar tus deseos (y tu derecho a no tener ninguno)

  • Liberarte de la vergüenza y las expectativas poco realistas


Por qué el placer es personal

Tú eres la experta en tu propio cuerpo. Tomarte el tiempo para explorar lo que te hace sentir bien, lo que te excita y lo que necesitas emocionalmente es una de las cosas más empoderadoras que puedes hacer.

El autoplacer no es egoísta. Es autoconocimiento.

Te ayuda a:

  • Descubrir lo que te da alegría

  • Sentirte más en sintonía con tu cuerpo

  • Construir confianza para la intimidad en pareja


Formas de cultivar el amor propio con sexualidad positiva

✨ 1. Háblate con amabilidad

Observa cómo le hablas a tu cuerpo, especialmente durante la intimidad. Sustituye la crítica por la curiosidad y la compasión.

✨ 2. Conoce tu cuerpo

Ya sea con tus manos, un espejo o un nuevo juguete, este es el patio de juegos de tu cuerpo. Explóralo sin presión.

✨ 3. Dedica tiempo al placer

¡Sí, prográmalo! Haz del placer una parte regular y sin vergüenza de tu rutina de autocuidado.

✨ 4. Deja de seguir las tonterías

Si tu feed está lleno de estándares corporales poco realistas o mensajes tóxicos sobre el sexo, haz una limpieza. Sigue cuentas que celebren la diversidad de cuerpos, la intimidad honesta y el empoderamiento real.

✨ 5. Normaliza tus necesidades

Tus deseos, fetiches, curiosidades, son tuyos. No hay "normalidad" cuando se trata de placer, solo lo que es consensuado y gratificante para ti.


Reflexión final

La sexualidad positiva no se trata de "actuar" con confianza o de ser sexualmente activo todo el tiempo. Se trata de hacer espacio para el amor propio auténtico y sin disculpas, en cualquier forma que este adopte.

Así que anímate, sé curiosa contigo misma. Te mereces placer, alegría y conexión, empezando por ti.


Próximo en la serie: "Cómo hablar de sexo con tu pareja (sin que sea incómodo)"

Regresar al blog
1 de 3

Quizás te interese

1 de 12